Responder a las necesidades sociales alcanzando la equidad
como nuevo orden de justicia social y base material de la sociedad venezolana.
Este objetivo exige transformar las condiciones materiales y sociales
de la mayoría de la población, separada y distanciada
históricamente del acceso equitativo a la riqueza y al bienestar,
y construir una nueva condición de ciudadanía, basada
en el reconocimiento pleno y el ejercicio garantizado de los derechos.
En este sentido, los principios orientadores del equilibrio
social son la universalidad, consistente en la garantía de los
derechos sociales establecidos en la Constitución Bolivariana
de Venezuela; la equidad social, para romper la dicotomía tradicional
que divide lo social de lo económico, subordinando lo primero
al segundo; la cual alude a las obligaciones compartidas.
1.- Garantizar el disfrute de los derechos sociales de
forma universal y equitativa.
Reconocer los derechos de todos sin discriminación
de clase, preservando la autonomía de cada ser humano por medio
de respuestas que garanticen la atención de grupos y territorios
en el contexto específico y de acuerdo a las exigencias de sus
necesidad sociales.
2.- Mejorar la distribución del ingreso y la riqueza.
Fortalecer la economía social, la democratización
de la propiedad de la tierra, la generación de empleo productivo
y la reestructuración del régimen de remuneraciones.
3.- Fortalecer la participación social y generar
poder ciudadano, en espacios públicos de decisión.
Romper con el concepto tradicional de participación,
materializando una democracia participativa y protagónica. Establecer
una nueva relación del Estado con la sociedad donde lo público
es asumido por la gente y por el Estado de forma corresponsable. El
ciudadano tiene derecho a participar en la formulación, ejecución
y control de las políticas públicas, ejerciendo de manera
directa la democracia por diferentes mecanismos y las comunidades organizadas
a convertirse en nuevos sujetos de descentralización.