La política económica estimulará,
el desarrollo de procesos de producción aguas abajo, la creación
de un tejido de relaciones intersectoriales que integre la economía
interna y genere crecientes niveles de valor agregado, del más
alto nivel tecnológico y de la mayor competitividad internacional.
El imperativo de la justicia social exigirá que
la diversificación de la producción este acompañada
de un conjunto de medidas que permitan el desarrollo de una poderosa
economía social. Entre ellas, la formación de microempresas,
nuevas formas de cooperativas, empresas campesinas, acompañadas
por medidas complementarias en materia financiera, asistencia técnica,
capacitación, comercialización y reformas de los mecanismos
de regulación.
Este desarrollo productivo favorecerá a las actividades
económicas que se vinculen estrechamente a la vocación
productiva de cada una de las regiones del país. Asimismo, se
tomarán especialmente en cuenta los impactos ambientales de las
actividades productivas, privilegiando además una progresiva
reordenación espacial, que garantice el aprovechamiento sustentable
de todo el territorio nacional.
El nuevo modelo que surgirá de la expansión
de los sectores productivos y de servicios estará vinculado con
el marco general de una gestión pública dirigida a crear
condiciones macroeconómicas propicias, para fortalecer las fuentes
de ahorro y promover la inversión pública y privada en
los sectores considerados estratégicos.
1.- Alcanzar un crecimiento económico sostenido
Mejorar la productividad del capital existente y añadir
nuevas actividades de producción industrial y agrícola,
capaces de generar una firme corriente de exportación a los mercados
internacionales de bienes y servicios, al tiempo que cubra las demandas
esenciales en el mercado interno.
2.- Eliminar la volatilidad económica
Fortalecer las políticas públicas destinadas
a disminuir la incertidumbre y eliminar la volatilidad de la economía.
Una política fiscal que complemente la política monetaria,
que elimine el resultado procíclico del gasto público,
que compense la volatilidad que generan la variación de los términos
de intercambio y los flujos financieros especulativos. Poner en marcha
asimismo el Acuerdo Anual de Coordinación de Políticas
Públicas y sobre todo instrumentar el conjunto de leyes previstas
en la Constitución Bolivariana, así como las ya aprobada
por Ley Habilitante que darán un marco de seguridad jurídica
y legislación estable necesarias para el Plan.
3.- Internalización de los hidrocarburos
Utilizar los hidrocarburos como palanca de desarrollo
de los sectores industriales y de servicios a los fines de generar un
mayor valor agregado internamente y promover la participación
del capital nacional en actividades vinculadas a la industria petrolera.
4.- Desarrollar la economía social
La economía social es el sector de producción
de bienes y servicios que compagina intereses económicos y sociales
comunes, apoyado en el dinamismo de las comunidades locales y en una
participación importantes de los ciudadanos y de los trabajadores
de las llamadas empresas alternativas, como son las empresas asociativas
y las microempresas autogestionables.
La economía social será impulsada a través
de dos programas básicos: Uno dirigido a la democratización
del capital y la legitimación del mercado a través del
desarrollo de actividades productivas autogestionarias donde converjan
formas de propiedad, distintas tales como microempresas, empresas comunitarias,
nuevas cooperativas, pequeñas y medianas empresas y empresas
campesinas.
El otro programa complementario al anterior, se refiere
a la organización de un sistema de microfinanzas, apoyado en
la Ley de Microfinanzas, Ley de Cooperativas, Banco del Pueblo Soberano,
Banco de la Mujer y el Sistema Financiero Público, orientado
a facilitar el acceso a los recursos financieros y la asistencia técnica
a las comunidades populares y autogestionarias, empresas familiares
y microempresas, que facilitará la promoción y desarrollo
de los beneficiarios de la economía social.
5.- Alcanzar la sostenibilidad fiscal
Realizar un ajuste plurianual y gradual sustentado en
una reforma fiscal y del sector público profunda, rediseñando
las políticas fiscales de ingreso, gasto y endeudamiento, coordinando
las políticas fiscal, monetaria y cambiaria, haciendo consistentes
las políticas laborales y sectoriales e implantando reformas
legales e institucionales adecuadas y eficientes.
6.- Incrementar el ahorro y la inversión
Elevar la tasa de inversión, lo cual a su vez
necesita de una elevación de las fuentes de financiamiento, lo
que en última instancia significa un incremento importante del
ahorro. Sin embargo, en materia de gastos corrientes, el objetivo de
cancelar la deuda social reservará un destacado lugar.