Agentes del FBI localizaron este jueves en el estado de Virginia al desacreditado billonario R. Allen Standford, y le entregaron documentos de la corte presentados por la Comisión de Intercambio y Seguridad (SEC). El vocero del FBI, Richard Kolko, dijo que agentes de este cuerpo, actuando a petición de la SEC, entregaron documentos a Standford relacionados con sus acciones en contra de sus compañías.
Standford, quien fue localizado en Fredericksburg, Virginia, no está bajo arresto o bajo custodia. La SEC acusó a Standford y a tres de sus compañías por cometer un fraude de 8 mil millones de dólares que atrajo inversionistas con promesas improbables y no comprobados altos rendimientos en certificados de depósito y otras inversiones. Hasta ahora él no ha sido imputado por algún crimen.
La SEC no había sido capaz de encontrar a Standford hasta que obtuvo el apoyo del FBI. Un oficial expresó en condición de anonimato que le entregaron los documentos a Standford sentado en un carro, y las autoridades no creen que estaba intencionalmente escondiéndose de ellos. La precipitación del caso de fraude ya está haciendo ruido en el sistema financiero global.
El padre de Standford, James Standford, le dijo este jueves a la agencia AP en Mexia, Texas, que él espera que las acusaciones no sean ciertas. "No tengo conocimiento de ello," dijo el anciano de 81 años, nombrado Presidente Emérito y Director del Grupo Financiero Standford. "Estaría totalmente sorprendido si habría verdad en ello. Y decepcionado y con el corazón roto".
Cuando le preguntaron qué consejo le daría a su hijo, Standford dijo: ‘Haz lo correcto’.
Vínculos con el narcotráfico
Según la cadena ABC, que citó fuentes gubernamentales anónimas, la SEC tenía preparado el caso contra Stanford hace algún tiempo, pero no tomó medidas a petición de la policía federal (FBI), que llevaba a cabo una operación encubierta para descubrir sus posibles vínculos con el narcotráfico. El FBI lo investiga por presuntamente lavar dinero del cartel del Golfo de México, según se ha filtrado a la prensa local.
Esta semana, el multimillonario texano movió grandes cantidades de dinero de sus cuentas, lo que precipitó la acción de la SEC, indicó la cadena televisiva. Según otros medios estadounidenses, Stanford ordenó la retirada de más de 170 millones de dólares.
Dos ex empleados del acusado han presentado una demanda en la que revelan el fraude financiero llevado a cabo por Stanford, quien tenía importantes negocios en América Latina, donde sus clientes hacen cola para sacar su dinero.
El escándalo ha alcanzado también al Congreso de Estados Unidos, pues Stanford ha dado millones de dólares en donaciones electorales a políticos, que ahora se apresuran a devolverlos o donarlos a instituciones de caridad, según el Centro de Política Responsable, una entidad independiente.
Entre los beneficiados están John McCain, el candidato republicano a la presidencia el año pasado, y los senadores demócratas Christopher Dodd y Charles Schumer.
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