Este acto fallido fue el comienzo de la lucha que acabaría el 1 de enero de 1959, cuando comenzó la Revolución Cubana, tras la expedición del Granma, con 82 revolucionarios a bordo.
"Esta acción del Moncada se tergiversó en muchas oportunidades, pero siempre se concibió como la acción que daría lugar al reinicio de esa última etapa de la lucha popular del pueblo", destacó el Jefe de la Oficina Política de la Embajada de Cuba, Jorge Ferrera Díaz, quien participó en el foro titulado: El ideario Bolivariano y Martiano en la gesta del Moncada, efectuado en la Biblioteca Nacional.
Agregó que en este acto fallido los jóvenes llegaron usando el uniforme del ejercito: "aprovechando la actividad del carnaval, sorpresivamente toman las dos entradas principales del cuartel, la acción se frustra porque algunos de los carros donde el grupo de Fidel se trasladaba no conocían muy bien la ciudad. Es ahí cuando algunos se pierden, otros llegaron después y el grupo de Castro logra salir del lugar", dijo.
Ferrara comentó que la operación tenía como propósito tomar las armas que se pudieran tomar y escalar las montañas próximas, junto a un número más pequeño de personas, sin embargo, en la cuidad se efectúo una gran masacre, pues la orden del dictador Fulgencio Batista fue: "Por cada militar o policía muerto en la acción hay que matar a tres revolucionarios".
Ignacio Barreto, presidente del la Biblioteca Nacional, expresó que la idea de recordar el 26 de julio y el asalto del cuartel Moncada, no se trata sólo de recordar los héroes sino también las ideas.
"Concluimos que las ideas de Bolívar son extremadamente contagiosas, dentro del concepto de libertad e integración, fueron esas ideas las que contagiaron a José Martí", señaló Barreto.