Flora
De
los 916.445 km2 de superficie presentes en el país,
según el último censo realizado por el Ministerio
del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables, y hasta
hace pocos años, a través de imágenes
de satélite por radar, se calculó que alrededor
del 40%, de esta superficie corresponde a zonas boscosas;
calificándose como fuertemente selváticos a
los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro, con
un 75% de área boscosa. Los estados con baja proporción
boscosa, es decir, con menos del 25% del área bajo
selva, son Apure, Cojedes, Monagas y Anzoátegui en
los Llanos; y Carabobo, Lara y Nueva Esparta en el centro
y el norte de la República. Los demás estados
tienen una proporción hoscosa moderada. Es importante
señalar que estos datos van cambiando de un año
a otro y que de un nuevo estudio autorizado pueden resultar
áreas boscosas de menor extensión.
Cuando examinamos las formaciones y bosques de Venezuela,
nos damos cuenta de que hay varios tipos de bosque. Algunos
bosques son verdes durante todo el año, otros lo
son sólo parte del año; algunos están
compuestos de árboles gigantes con tres o más
estratos de árboles pequeños, mientras que
otros están formados por árboles enanos solamente.
Por otra parte, algunos bosques tienen sus árboles
cubiertos densamente con epífitas de todas clases,
tales como orquídeas, bromelias, helechos, musgos,
etc., que cuelgan de los troncos o ramas de los árboles;
pero otros, en cambio, poseen pocas o ninguna epífita.
Además, algunos bosques contienen muchas trepadoras
leñosas conocidas como lianas, las cuales alcanzan
el tope o copa de los árboles, pero otros contienen
pocas o ninguna liana.
Mientras unos bosques se caracterizan por tener árboles
perennifolios, es decir, árboles que nunca pierden
totalmente su follaje, otros, en cambio, pierden total o
parcialmente las hojas durante la sequía. También
tenemos bosques con especies de árboles y arbustos
armados o predominantemente espinosos. Indudablemente, esta
heterogeneidad se debe a las variaciones de los parámetros
climáticos, edáficos y topográficos.
Las dos condiciones climáticas más importantes
e influyentes sobre la vegetación son la precipitación
anual y la temperatura. Estos dos factores, generalmente,
deciden la altura de los árboles de un bosque, la
extensión en el tiempo durante el cual dicho bosque
está permanentemente verde o sólo en forma
parcial, y la riqueza o abundancia de los tipos de plantas
dentro de ese bosque. Además de los parámetros
climáticos, existe el factor edáfico, o tipo
de suelo, que determina una estrecha relación entre
el tipo de bosque 6 de vegetación y los tipos de
suelo donde se desarrollan. Esto es evidente en el caso
de la formación conocida como manglar, distribuida
en espacios y áreas de influencia de origen marino,
donde la concentración de sales en el suelo sirve
para seleccionar en forma drástica a todas aquellas
especies incapaces de vivir en estos ambientes, dando por
resultado que el manglar sea una formación boscosa
bastante homogénea, constituida básicamente
por cuatro especies de árboles.
Debido a la complejidad antes mencionada, los botánicos
y ecólogos tienen diversas opiniones y conceptos
con respecto a los tipos de bosques. En Venezuela contamos
varias clasificaciones y mapas de vegetación de nuestros
bosques; por ejemplo, las clasificaciones de Henri Pittier,
Leslie Holdridge y Julian Steyermark, y los mapas de vegetación
de Francisco Tamayo, Kurt Hueck y Leslie Holdridge, de Otto
Huber y Clara Alarcón.
Las selvas siempre verdes son formaciones boscosas que
reciben una precipitación anual entre 1.700 y 3.800
mm, aunque en algunas partes puede descender hasta los 1.500
mm y en las partes más altas de los Andes puede variar
entre 590 y 780 mm. Las selvas siempre verdes se desarrollan
en regiones de tierra caliente y en altitudes bajas entre
0 y 400 m, donde son conocidas como "selvas pluviales
o higrófilas"; también se encuentran
en altitudes entre los 500 y 3.500 msnm, donde son conocidas
como "selvas nubladas" debido a la condensación
de nubes que ocurre en esas áreas; o suelen encontrarse
en tierra fría, con alturas hasta 4.200 msnm, para
constituir el llamado "bosque altoandino paramero".
Selvas Pluviales o Higrófilas
Conocidas
también con el nombre de bosques húmedos tropicales,
se desarrollan en regiones de alta temperatura, y por ello
se les llama macrotérmicos, aunque también
son higrófilos a causa de su ambiente, muy. húmedo.
La temperatura anual promedio de estos sitios es de 26-28°
C, generalmente en altitudes desde el nivel del mar hasta
400 msnm, combinada con precipitaciones de 1.800 mm, o más,
y distribuida durante todo o la mayor parte del año.
Este tipo de selva se encuentra representada en Venezuela
en el estado Delta Amacuro, la selva de Guatopo en el estado
Miranda, la parte suroccidental del estado Zulia y la mayor
parte de los estados Bolívar y Amazonas, y sus árboles
alcanzan alturas de 40-50 m. El bosque posee tres o más
estratos donde los árboles más pequeños
ocupan los espacios entre los árboles más
altos, proveyendo una densa sombra y una alta humedad.
En estos bosques habita una gran diversidad de especies
arbóreas, arbustivas y trepadoras leñosas.
En los árboles se asienta una gran variedad de plantas
epífitas, como orquídeas, bromelias, aráceas,
helechos, peperomias, musgos y hepáticas. Los árboles
grandes no poseen raíces profundas, y usualmente
desarrollan amplias extensiones laminares, a manera de contrafuertes,
que irradian en todos los sentidos desde su base, como en
algunas especies de Matapalo (Ficus), y en algunas palmas
(Iriartea y Socratea) y Guttiferae (Tovomita y Clusia).
Selvas Nubladas
Este
tipo de bosque, algunas veces denominado selva subtropical
y selva pluvial alta, se desarrolla en ambientes de temperaturas
moderadas o intermedias, donde entonces se le llama mesotérmico.
A estas selvas también se las denomina higrófilas
u ombrófilas por su ambiente húmedo. En la
cordillera de la Costa, la selva nublada se presenta entre
los 700 y los 2.500 mi en los Andes, generalmente, desde
los 2.000 hasta los 3.000 msnm; en las tierras altas de
Guayana, entre los 1.000 y los 2.500 msnm. Normalmente,
sus límites de temperatura media anual están
comprendidos entre 18 y 24° C, aunque en las partes
frías de la cordillera de la Costa la temperatura
mínima puede llegar a 4-6° C, mientras en la
cordillera de los Andes las temperaturas mínimas
pueden llegar a 0° C. La precipitación promedio
anual varía considerablemente según la zona;
así, en ciertas partes de los Andes y en tierras
altas de Guayana están entre 2.000-3.800 mm; en la
cordillera de la Costa, entre 1.500-2.200 mm; y en la zona
más alta de los Andes puede alcanzar sólo
550-780 mm.
Las nubes y la neblina rodean diariamente y durante varias
horas la selva nublada, originándose por las corrientes
ascendentes de aire calentado por el sol a nivel del mar.
Debido a este fenómeno, es difícil distinguir
las formas de las hojas y las flores de los árboles
altos, así como las trepadoras altas y las plantas
epífitas ubicadas entre las ramas superiores. Este
ambiente produce una vegetación muy rica y característica,
con muchas especies arbóreas. El número de
especies presentes en un bosque nublado es usualmente menor
que el encontrado en un bosque pluvial. Los árboles
alcanzan alturas entre 30-40 m de alto, pero en promedio
son más bajos que los del bosque pluvial, y además,
hay menos estratos debajo de los árboles altos. Aun
cuando están presentes las trepadoras leñosas,
son mucho menos frecuentes que en la selva pluvial; sin
embargo, la vegetación epífita, mucho más
desarrollada y diversificada, está representada por
orquídeas, bromelias, aráceas, helechos, peperomias,
musgos y hepáticas. Son también abundantes
los helechos arborescentes. El 'suelo es usualmente húmedo
y muy rico en materia orgánica. Entre las palmas
indicadoras de este tipo de bosque se reportan especies
pertenecientes a los géneros: Euterpe, Oenocarpus,
Ceroxylon, Geonoma, Catoblastus, Chamaedorea y Dictyocaryum;
como Gimnospermas representativas tenemos especies del género
Podocarpus
Bosques Parameros
Este tipo de bosque se presenta por encima de las selvas
nubladas, y solamente en las partes altas del estado Mérida.
Este bosque también es denominado bosque altoandino
paramero y se extiende en una forma muy irregular y frecuentemente
interrumpido en una faja altitudinal comprendida entre los
2.980 y los 4.200 msnm, donde la temperatura promedio varía
entre 2-11,5° C, encontrándose hielo y temperaturas
por debajo de 0° C durante todos los meses del año;
la precipitación media anual varía entre 650-700
mm. Los árboles propios de este tipo de bosque alcanzan
alturas de 3-8 m, siendo dominados por el Coloradito, Polylepis
sericea, de la familia Rosaceae. Esta especie puede formar
colonias puras o estar entremezclada con otras especies.
Tales bosques de Polylepis, situados en medio de la vegetación
de páramo, son considerados por algunos investigadores
como representantes de colonias relícticas de condiciones
climáticas previas, cuando el clima era más
frío.
Selvas Tropófilas
Estos
bosques también se conocen como bosques deciduos,
secos, caducifolios o veraneros, debido a la caída
de las hojas durante el período de sequía.
Ellos se encuentran en regiones calientes, con precipitaciones
anuales entre 1.000 y 2.500 mm y temperatura promedio de
25-28° C. Durante la estación seca, comprendida
entre noviembre o diciembre hasta abril, la gran mayoría
de los árboles ha perdido sus hojas, comenzando la
floración y fructificación de muchas de sus
especies; pero durante el período lluvioso, generalmente
comenzando en abril o mayo, retoñan de nuevo y el
bosque se torna completamente verde, mostrando su exuberante
follaje y la escasez de flores de los árboles constituyentes.
Los bosques de las selvas tropófilas cubren extensas
superficies en las partes bajas de los llanos de los estados
Apure, Barinas, Portuguesa, Guárico, Cojedes, Anzoátegui,
Monagas, Yaracuy y Falcón. Ocupan también
grandes extensiones de terreno en la parte norte de Guayana,
al oeste del estado Amazonas y en grandes zonas del centro
del estado Zulia y del norte del estado Trujillo. Se extienden
desde el nivel del mar hasta 1.000 m.
Bosques de Galería
Este
tipo de bosque se desarrolla a lo largo de los ríos
.y varía en anchura y extensión, estando asociado
con las sabanas llaneras. Algunos botánicos ubican
este tipo de bosque dentro del concepto de selva tropófila,
mientras que otros lo consideran dentro de la vegetación
de los Llanos.
Se ha generalizado la expresión bosque de galería
para designar aquellas formaciones boscosas que corren a
lo largo de los ríos llaneros e interrumpen la continuidad
de la sabana.
En los llanos orientales, por ejemplo, el bosque de galería
está nítidamente delimitado por la sabana
abierta de suelos arenosos. En cambio, en los llanos occidentales
es casi imposible hablar de bosque de galería, debido
a lo extenso de las formaciones boscosas allí presentes.
En el bajo llano de los estados Apure y Barinas y de la
parte sur de Guárico, es bastante pronunciada la
formación del bosque de galería, diferenciándose
claramente de los esteros y sitios innundables de esta parte
del Llano. Los factores climáticos predominantes
en estos bosques son los característicos de la región
llanera: un clima biestacional típico, períodos
de lluvia y sequía muy marcados, estación
seca comprendida entre los meses de diciembre y abril, época
lluviosa entre mayo y noviembre, y máximo de lluvias
durante los meses julio / agosto. En general, la vegetación
del bosque de galería se comporta como una típica
vegetación tropófila, desprendiéndose
del follaje durante la época seca y apareciendo con
,gran profusión durante los períodos de lluvia.
Bosques Xerófilos
Se desarrollan en regiones donde la precipitación
anual es inferior a los 1,000 mm y las altitudes van desde
el nivel del mar hasta los 1,500 msnm, con variaciones de
la temperatura entre 23-29° C, aunque en los Andes puede
llegar a los 18° C. Se extienden por la zona norte y
costanera del país, penetrando en el interior de
los estados Falcón, Lara y Anzoátegui, Se
distinguen dos tipos principales: los espinares y los cardonales.
Espinares
Son
bosques semisecos, llamados también chaparrales y
cujizales, con árboles cuya altura varía entre
8 y 15 m, y que presentan un aspecto de árboles pequeños
y vegetación esparcida. La precipitación anual
varía entre 800 y 1,000 mm. Esta vegetación
se encuentra distribuida en la parte norte y costanera del
país, principalmente en el estado Falcón,
penetrando al estado Lara; en la región occidental
del lago de Maracaibo; alrededor de Cariaco, al sur de Barcelona,
en el estado Anzoátegui; y erala península
de Paria e islas cercanas a la costa.
Cardonales
Corresponden
a bosques secos donde el principal constituyente son los
llamados cardones y tunas. Están distribuidos en
algunas zonas de los estados Lara y Falcón, en las
penínsulas de Paria y La Guajira, en algunas zonas
de la isla de Margarita y en algunos valles de las montañas
andinas, alrededor de Chama, Motatán y Ureña.
Reciben una precipitación anual inferior a los 600
mm, con una estación seca que dura de 7 a 10 meses.
Manglares
Constituyen
bosques especiales en las zonas costera s del norte y el
oriente del país. Se distribuyen en las desembocaduras
de los grandes ríos que surten el Golfo Triste, el
golfo de Cariaco, las lagunas de Píritu, Unare, Tacarigua
y Carenero, la costa de los estados Carabobo y Falcón
hasta Chichiriviche, alrededor del lago de Maracaibo y en
el delta del Orinoco. Los manglares generalmente aparecen
en regiones de abundante precipitación anual, pero
también se encuentran en áreas de gran aridez.
Las especies de estos bosques retienen sus hojas durante
todo el año y son denominadas siempre verdes. Los
suelos contienen altas concentraciones salinas por estar
mezclados con agua marina. Los árboles forman colonias
impenetrables, densas, con raíces aéreas descendentes
hasta el agua, que ayudan a la acumulación y formación
de suelo. Las especies constituyentes de la formación
manglar pueden alcanzar alturas de hasta 25 m, pero generalmente
son más pequeñas.
Areas Terrestres no Boscosas
Páramos
Son
formaciones características de las montañas
andinas, desde el estado Táchira hasta los límites
con el estado Lara. Se pueden encontrar a 1.700 msnm en
el páramo del Morro, en el estado Mérida,
pero son más bien propias de altitudes comprendidas
entre los 3.000 y los 4.700 m. Áreas con vegetación
parecida a la de los páramos se encuentran en las
regiones más altas de la cordillera de la Costa,
en el cerro Turumiquire del estado Sucre y en partes del
Distrito Federal, como el cerro Naiguatá en el parque
nacional El Ávila. La temperatura media anual de
los páramos es de 5° C o menos, y la formación
de hielo, con temperaturas por debajo de 0° C, ocurre
durante todo el año. La precipitación anual
es baja, con un promedio de 600 mm por año. Los páramos
existen bajo condiciones ambientales de intenso frío
y poca precipitación, exhibiendo un aspecto xerofítico
o desértico; y suelen presentar un color acentuada
mente grisáceo, debido a la abundancia de los llamados
frailejones. Espeletia spp, cuyas hojas densamente pilosas
y sedosas tienen este color grisáceo o de ceniza,
aunque también hay una gran variedad de especies
con flores de colores llamativos. Para resistir el frío
y la' sequedad, las hojas de las plantas parameras son pequeñas
y reducidas o densamente cubiertas con un tomento sedoso
semejante a la lana.
Sabanas
Están representadas por tierras cubiertas de gramíneas,
donde pueden aparecer plantas arbóreas en forma esporádica.
La mayor parte de las sabanas ocupan la región llanera,
que comprende los estados Apure, Barinas, Portuguesa, Cojedes,
Guárico, Anzoátegui y Monagas. También
se pueden encontrar sabanas en los estados Bolívar,
Sucre, Zulia, Aragua y Miranda y en el Distrito Federal.
Las tres Cuartas partes de los llanos venezolanos están
representadas por vegetación de sabana; la cuarta
parte restante está ocupada, en cambio, por bosques
tropófilos, de galería, morichales, matas.
y palmares.
El clima de la región llanera se presenta con una
temporada de sequía entre noviembre y abril, y un
período de lluvia entre mayo y septiembre; con una
precipitación anual de 1.000-2.000 mm. La temperatura
media anual está entre 26 y 28° C. Los vientos
predominantes son los alisios y la altitud varía
entre 50 y 300 msnm. Los factores edáficos son muy
importantes en la determinación de las sabanas; asimismo
el fuego ha sido relacionado con el mantenimiento de la
vegetación de sabana. En los Llanos se distinguen
tres tipos de acuerdo con su composición florística:
sabanas de Trachypogon, sabanas de banco, bajíos
y esteros, y sabanas de Paspalum fasciculatum.
Sabanas de Trachypogon
Cubren una amplia extensión de la región
llanera y se encuentran en los llanos orientales y el Apure
meridional. Están dominadas por tres especies de
gramíneas; Trachypogon montufart, Trachypogon plumosus
y Trachypogon vestitus, aunque pueden estar asociadas a
otras especies de gramíneas, algunas cyperaceas y
a gran variedad de hierbas y sufrútices donde predominan
las leguminosas. Los suelos contienen un alto porcentaje
de arena; son pobres en nutrientes y de pH ácido.
El terreno tiene buen drenaje, de manera que durante los
meses lluviosos no se cubren de agua.
Los chaparra les se encuentran en algunas zonas de Anzoátegui,
Guárico y Cojedes, y en el piedemonte de la cordillera
de los Andes.
Las sabanas de Trachypogon inarholadas se encuentran al
sur de los llanos de Monagas, al sur-este de Anzoátegui
y al sur de Apure. Son sabanas de gran amplitud, con ríos
separados por distancias considerables y de suelos arenosos
profundos, donde pueden aparecer especies arbóreas
de los chaparrales aun cuando permanecen pequeñas.
La zona entre los ríos Guárico y Manapire
representa la transición entre los llanos occidentales
y los orientales, caracterizados por sabanas de bancos,
bajíos y esteros, y sabanas de Trachypogon, respectivamente.
Sabanas de Bancos, Bajíos y Esteros
Se encuentran distribuidas en el alto Apure, Barinas, Guárico,
Portuguesa y Cojedes. Presentan una topografía de
altos y bajos que produce diferenciaciones fisonómicas,
florísticas y edáficas propias, además
de diferentes niveles de inundación durante el período
de lluvias. Los bancos son sitios altos que no se inundan
durante los meses lluviosos; su vegetación de gramíneas
tiene un porte de mediano a bajo y está constituida
por hierbas apetecibles por el ganad.
Los esteros son sitios de estas sabanas que se inundan
de tal manera, que se pueden navegar con canoas o curiaras.
Tienen suelos de textura pesada. El estero cambia completamente
su fisionomía durante el año: en sequía
presenta un terreno seco y una vegetación graminosa
baja, y en los meses lluviosos se transforma en una laguna
con abundancia de plantas
Los esteros se anegan como consecuencia del desbordamiento
de los ríos, mientras que los bajíos se forman
por el agua de lluvias. En los bajíos y esteros crecen
varias plantas espinosas, las cuales muchas veces forman
colonias que desvalorizan el pastizal.
Morichales
Corresponden
a sabanas de suelos inundables, dominadas fisonómicamente
por la palma Moriche, Mauritia flexuosa. En los Llanos,
frecuentemente, se encuentran morichales distribuidos al
norte del Orinoco, en los estados Apure, Guárico,
Anzoátegui y Monagas, desarrollándose a lo
largo de los manantiales. También se desarrollan
morichales al sur del Orinoco, en los estados Bolívar
y Amazonas. Los suelos de los morichales son siempre húmedos
y poseen una flora característica asociada con ellos
y no localizable en otros lugares de la sabana.
Palmares
Los palmares son sabanas de suelos inundables donde domina
la Palma Llanera, Copernicia tectorum. Se distribuyen en
Venezuela en grandes áreas de los Llanos, en el estado
Guárico y en algunas regiones de los estados Bolívar,
Anzoátegui, Sucre y Apure. Los suelos son pesados,
arcillosos, y se mantienen inundados durante la época.
Dunas
Corresponden
a ambientes muy áridos, distribuidos en Venezuela
en el istmo de Paraguaná, en las cercanías
de Coro y La Guajira, y en algunas partes de los Llanos;
tienen una temperatura media anual mayor de 25° C, y
un bajo promedio anual de precipitación. Presentan
una vegetación muy rala y están cubiertas
temporalmente por arenas movedizas. Desde el punto de vista
florístico, las dunas se caracterizan por la presencia
de la especie Tournefortia gnaphalodes, Tabaco pescador,
de la familia Boraginaceae, un arbusto decumbente, de hojas
suculentas con pubescencia grisácea, y que forma
colonias. El árbol más común en la
dunas es el Cují Yaque, Prosopis jujiflora, de la
familia Leguminosae. Las gramíneas Rabo de zorro,
Aristida venezuelae, y Saladillo, Sporobolus virginicus,
constituyen la mayor cobertura entre las plantas herbáceas.
Areas Acuáticas
Plantas acuáticas de agua dulce
Incluyen
toda la vegetación desarrollada en, lagos, lagunas,
ríos, estuarios, esteros, raudales y saltos. En algunos
lagos y ciénagas de los paramos andinos se encuentran
los helechos acuáticos Isoetes lechleri e Isoetes
triquetra, Dentro de las Angiospermas se reportan a Elatina,
Elatine, fasse- triana, de la familia Elatinaceae.
En los lagos y lagunas de los estados Bolívar, Guárico
y Apure encontramos especies pertenecientes a los géneros
Jussiaea, Canna, Mayaca, Neptunia, Eleocharis, Scirpus y
Tonina.
Como representantes comunes en el Lago de Valencia se reportan
especies de los géneros ValIisneria, Potamogeton,
Sagittaria, Najas, Rupia, Cyperus y Typbat
Plantas Marinas
Están formadas fundamentalmente por algas marinas,
principalmente feofitas, clorofitas y rodófitas
Estas plantas forman densas colonias que se mueven de manera
incesante siguiendo las corrientes del mar.
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